{"id":5402,"date":"2015-12-14T22:19:32","date_gmt":"2015-12-14T22:19:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/?p=5402"},"modified":"2015-12-16T19:15:38","modified_gmt":"2015-12-16T19:15:38","slug":"una-esperanza-segura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/una-esperanza-segura\/","title":{"rendered":"Una esperanza segura"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Leer | Salmo 42<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">El Se\u00f1or quiere que tengamos deseos y expectativas que nos motiven y enriquezcan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Pero en este mundo ca\u00eddo, la desilusi\u00f3n por algunos sue\u00f1os frustrados es inevitable. \u00bfC\u00f3mo podemos saber ad\u00f3nde poner nuestra esperanza, y c\u00f3mo responder en caso de que no se haga realidad?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La esperanza es segura cuando est\u00e1 alineada con los deseos de Dios que se encuentran en la Biblia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">DSin embargo, nuestras expectativas se basan, por lo general, en deseos, sentimientos y preferencias personales; anhelamos ser promovidos en el trabajo, tener buena salud o encontrar soluciones r\u00e1pidas a los problemas. Estos deseos pueden ser buenos, pero no tenemos ninguna garant\u00eda de que sean parte de la voluntad de Dios para con nosotros.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Podemos llegar a desilusionarnos cada vez que nuestras expectativas no coinciden con el plan de Dios.\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Aun cuando la esperanza est\u00e9 basada en una promesa b\u00edblica, es posible que el Se\u00f1or no la cumpla de la manera o en el momento que queramos. Aunque parezca que Dios no est\u00e1 haciendo nada, \u00c9l est\u00e1 prepar\u00e1ndonos para el futuro.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La clave para tener contentamiento y gozo radica en poner todos nuestros sue\u00f1os bajo nuestra esperanza absoluta en el Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00a0No olvide que Dios es soberano y misericordioso; y quiere siempre lo mejor para nosotros.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Algunas veces, Dios tiene que frustrar nuestras esperanzas para darnos lo que \u00c9l sabe que es mejor. P\u00eddale que aclare y oriente sus deseos para que coincidan con su voluntad. Luego, descanse en su bondad y mantenga su esperanza en \u00c9l.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer | Salmo 42 El Se\u00f1or quiere que tengamos deseos y expectativas que nos motiven y enriquezcan.\u00a0 Pero en este mundo ca\u00eddo, la desilusi\u00f3n por algunos sue\u00f1os frustrados es inevitable. \u00bfC\u00f3mo podemos saber ad\u00f3nde poner nuestra esperanza, y c\u00f3mo responder en caso de que no se haga realidad? La esperanza es segura cuando est\u00e1 alineada con los deseos de Dios que se encuentran en la Biblia.\u00a0 DSin embargo, nuestras expectativas se basan, por lo general, en deseos, sentimientos y preferencias personales; anhelamos ser promovidos en el trabajo, tener buena salud o encontrar soluciones r\u00e1pidas a los problemas. Estos deseos pueden&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[130,131],"class_list":["post-5402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-predicas","tag-ser"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5403,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402\/revisions\/5403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}