{"id":5926,"date":"2015-12-31T07:55:40","date_gmt":"2015-12-31T07:55:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/?p=5926"},"modified":"2015-12-31T07:56:26","modified_gmt":"2015-12-31T07:56:26","slug":"tu-trabajo-es-una-bendicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/tu-trabajo-es-una-bendicion\/","title":{"rendered":"tu trabajo es una bendicion"},"content":{"rendered":"<p>Texto: San Marcos 1:16-20<\/p>\n<p>El tema de hoy hace referencia a la opini\u00f3n que tiene Dios del trabajo. Comenzaremos con uno de los ejemplos m\u00e1s significativos que fue en base al llamamiento de Pedro (Lucas 5:1-11 y Mateo 4:18-20).<\/p>\n<p>Si leemos el relato veremos que Jes\u00fas llam\u00f3 a los pescadores para que le siguieran. Y en ese llamado su oficio ser\u00eda transformado en pos de las personas. En ese momento, Pedro tuvo una revelaci\u00f3n divina y entendi\u00f3 que Jes\u00fas no era un simple hombre, sino que era el enviado de Dios y sin dudarlo, dej\u00e1ndolo todo, le sigui\u00f3.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, Pedro ya no ten\u00eda puesta la mirada en los peces, sino en las personas. Y es justamente lo que nos ha ocurrido a nosotros tambi\u00e9n: ya nuestro trabajo no es solamente para recibir el sustento sino que ahora lo ponemos al servicio del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Y si bien, no todos dejaremos nuestros oficios para ser ap\u00f3stoles del Se\u00f1or, como en el caso de Pedro, Andr\u00e9s, Jacobo y Juan, es importante que nos pongamos bajo la cobertura de Dios y ver nuestro trabajo tal cual lo ve \u00c9l.<\/p>\n<p>Veamos entonces algunos conceptos equivocados del trabajo:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Para algunos el trabajo es una maldici\u00f3n<\/strong>. Sufren por ir a trabajar cada ma\u00f1ana, hablan mal de su trabajo y se quejan. Otros lo toman con un aire de resignaci\u00f3n y creen que el mismo tiene que ver con la naturaleza ca\u00edda del hombre. Esto es incorrecto, tal como lo aclara en G\u00e9nesis 1:28, puesto que Dios le encomend\u00f3 el trabajo de la mayordom\u00eda a Ad\u00e1n antes de la ca\u00edda. El trabajo es algo que Dios quiere que disfrutemos. Y a\u00fan cuando implica esfuerzo, es una bendici\u00f3n del Se\u00f1or: Eclesiast\u00e9s 5:18-19. Dios quiere prosperarte, para que puedas beneficiarte del fruto de tu trabajo. Por lo tanto, el trabajo no es una maldici\u00f3n, sino que es un regalo. Deja a un lado la queja y comienza a trabajar con alegr\u00eda cada d\u00eda, siendo agradecido, hasta que el Se\u00f1or te provea de un puesto mucho mejor.<\/li>\n<li><strong>Otros consideran a su trabajo como algo mundano<\/strong>. En 1 Corintios 10:31 habla de que no existe para Dios una divisi\u00f3n entre lo santo y lo secular. Todo cristiano es llamado a servir a Dios tiempo completo. Si bien no todos seremos predicadores o pastores dentro de la iglesia, podemos servir al Se\u00f1or tanto dentro de la iglesia como tambi\u00e9n en el trabajo, estudio y en nuestra propia familia. Aunque no lo notemos, tenemos la vestidura sacerdotal en nuestro esp\u00edritu para servir al Se\u00f1or en todo lugar. Tu trabajo es tambi\u00e9n tu ministerio y Dios sin duda tambi\u00e9n quiere usarte all\u00ed.<\/li>\n<li><strong>Hay quienes consideran al trabajo como un \u00eddolo<\/strong>. Por otro lado, encontramos personas que tienen a su trabajo como lo m\u00e1s importante de sus vidas. Indudablemente, nuestra actividad es muy importante, pero no debemos ponerlo sobre la relaci\u00f3n con Dios o la familia. Si as\u00ed lo hici\u00e9ramos, estar\u00edamos encontrando la realizaci\u00f3n personal, edificando el triunfo sobre las ruinas de mi propia casa. Nuestras responsabilidades no terminan cuando salimos del trabajo, sino que contin\u00faan dedic\u00e1ndole tiempo a nuestra familia. Inclusive, hay ocasiones donde el trabajo ocupa tan alto lugar en la vida, que ni hay tiempo para congregarse, orar o buscar a Dios y ni hablar de pasar tiempo con la esposa\/o o los hijos. Martin Lutero dec\u00eda: \u201cEstoy tan ocupado que no puedo dejar de orar\u201d No mires a tu trabajo como un \u00eddolo, porque Dios es el \u00fanico que tiene que ocupar el primer lugar en nuestro coraz\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Otros consideran al trabajo como algo irrelevante<\/strong>. El otro extremo, es de quienes no le dan ninguna importancia al oficio. Son quienes no trabajan, no estudian y no hacen nada por progresar. En 3 Juan 1:2 vemos que Dios quiere que progreses en todas las \u00e1reas de la vida mientras progresa tu alma. La senda del justo es como la aurora (Proverbios 4:18), tu camino tiene que ser de crecimiento, de cosas nuevas, de entusiasmarte con tu ma\u00f1ana, ocupes la posici\u00f3n que ocupes, tengas el trabajo que tengas, Dios te llama a prosperar y a ser responsable con tu trabajo. No importa cuando venga el Se\u00f1or a buscar a su iglesia, es tiempo de esforzarse y trabajar y beneficiarnos con el fruto de nuestras manos (1 Timoteo 5:8). Bendigamos a los nuestros a\u00fan en lo poco, hasta que Dios me de el trabajo excelente que tiene preparado para m\u00ed.<\/li>\n<li><strong>Algunos consideran el trabajo solamente como una oportunidad para evangelizar<\/strong>. Ciertamente es uno de nuestros temas fundamentales, tal vez sea el m\u00e1s importante, pero no es lo \u00fanico que tenemos que tener en mente. En Mateo 5:14-16 habla de que nuestras buenas obras glorifiquen al Padre. Hay dos maneras de alumbrar al mundo: la primera es a trav\u00e9s de la Palabra hablada, la evangelizaci\u00f3n directa, donde las Escrituras arrancan el velo que ciega a los incr\u00e9dulos. Y est\u00e1 la segunda manera de ser luz, que es a trav\u00e9s de las obras. Mediante mi trabajo, voy a poder servir a otros. Donde estoy, Dios me puso para predicar pero tambi\u00e9n para bendecir a otros a trav\u00e9s de mi trabajo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Guarda tu coraz\u00f3n tambi\u00e9n en tu trabajo. <\/strong>Hoy por hoy el ambiente laboral tambi\u00e9n est\u00e1 envuelto por la queja, la murmuraci\u00f3n, la competencia, la envidia y la seducci\u00f3n. Nunca olvides de tratar al sexo opuesto como si tu conyugue estuviera a tu lado. Cuando un creyente sincero es obediente al Se\u00f1or en todo lugar, lejos de tener una actitud santulona y aburrida, refleja en su trato cordial y amable a Jes\u00fas; y con su conducta diferente, alumbra y deja huella en quienes lo rodean.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 piensa Dios acerca de tu trabajo<\/strong>?<\/p>\n<p><strong>Dios piensa que lo hacemos para \u00c9l<\/strong>. Trabajamos para Dios. No trabajas para tu jefe, sino para el Se\u00f1or. En Efesios 6:5-8, el ap\u00f3stol le estaba refiriendo su mensaje a esclavos, que en ese momento era lo m\u00e1s cercano a una relaci\u00f3n de dependencia laboral. Todo lo que hagamos, que sea para el Se\u00f1or, a\u00fan lo m\u00e1s imperceptible y pese a la actitud de nuestro jefe. Frente a una injusticia, defend\u00e1monos como lo hubiera hecho Cristo en mi lugar. \u00bfPara qui\u00e9n trabajas? A Cristo el Se\u00f1or, serv\u00eds.<\/p>\n<p><strong><em>Quiz\u00e1s tus autoridades humanas no se merezcan tu esfuerzo, pero Dios s\u00ed se merece lo mejor<\/em><\/strong><em>.<\/em> Todo lo que hacemos, lo hacemos para Dios. Para \u00c9l no hay grandes tareas o peque\u00f1as tareas, lo que valora es tu fidelidad en el lugar donde est\u00e1s. En Mateo 25:21 vemos que a Dios no le sorprende nuestra tarea terrenal sino nuestra actitud.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dios piensa que nuestro trabajo es una oportunidad para manifestar nuestros talentos y dones espirituales<\/strong>.<\/p>\n<p>Hay una diferencia entre talento y don espiritual. El primero tiene que ver con algo que Dios nos ha dado, por el hecho de crearnos; es una capacidad innata (Santiago 1:17). El mundo est\u00e1 lleno de gente con mucho talento, el tema es que no est\u00e1n dispuestos a reconocer que esas capacidades especiales tambi\u00e9n provienen de Dios y por lo tanto no lo ponen a su servicio.<\/p>\n<p>Por otro lado, los dones espirituales son el resultado de haber recibido al Esp\u00edritu Santo en nuestra vida. Inexorablemente es una consecuencia del nuevo nacimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tienes dones y talentos que Dios te ha dado. Es por eso que debemos poner todas nuestras capacidades recibidas al servicio del Se\u00f1or para su gloria. La <strong>Palabra<\/strong><strong> de Dios nos exhorta a hacer producir lo que hemos recibido. Es darle vida a esa vocaci\u00f3n (la cual ser\u00eda esa tarea que har\u00edas a\u00fan sin recibir nada a cambio) o llamado para la cual hemos nacido. Y aunque a veces nuestro trabajo no coincida con nuestra vocaci\u00f3n, <\/strong>podemos disfrutar de \u00e9l, para que nos sustente en lo que realmente nos gusta hacer, hasta que el Se\u00f1or te provea de una fuente de recursos donde pongas al servicio de todos tus habilidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y mientras tanto, no le des lugar a la amargura y a la queja sino m\u00e1s bien, dale lugar al agradecimiento y a la oraci\u00f3n para que tu trabajo coincida con tu anhelo de desarrollar esa vocaci\u00f3n y al mismo tiempo sea una fuente de ingresos.<\/p>\n<p>Tenemos como ejemplo de esto, al ap\u00f3stol Pablo quien no permiti\u00f3 que los integrantes de la iglesia en Corinto, lo sustentaran sino que eligi\u00f3 proveerse a s\u00ed mismo a trav\u00e9s de su oficio como fabricante de tiendas. Esta actividad le permiti\u00f3 tener los recursos necesarios para llevar su ministerio adelante y hacer campa\u00f1as evangel\u00edsticas, levantar nuevos obreros y dem\u00e1s. Ese trabajo le ayudaba a financiar su ministerio, su llamado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tu trabajo es una gran oportunidad para servir al pr\u00f3jimo. Tal como le ocurri\u00f3 a Pedro, que en un momento, sus proyectos y sus metas cambiaron por completo. Pas\u00f3 de ser un simple pescador a ser uno de los m\u00e1s grandes evangelistas de la historia. Aprovecha tu trabajo para bendecir a otros, disfruta del lugar donde Dios te puso. Sirve al Se\u00f1or tanto en el desarrollo de tu vocaci\u00f3n como en esa fuente de recursos que te sustenta para tambi\u00e9n llegar a tus metas. No maldigas tu trabajo ni le des un lugar m\u00e1s alto del que se merece, porque solo Dios es quien tiene que ocupar el primer lugar en tu coraz\u00f3n. No descuides a tu familia por el trabajo ni desvalorices tu fuente de recursos. Agradece en todo tiempo y en toda circunstancia que te toque vivir porque si lo haces para Dios, entonces todo te traer\u00e1 bendici\u00f3n!<\/p>\n<p><strong>Preguntas de reflexi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfEst\u00e1s trabajando actualmente?<\/li>\n<li>Si la pregunta anterior es negativa, \u00bfest\u00e1s orando, creyendo y saliendo tambi\u00e9n a la calle a buscar tu fuente de ingreso?<\/li>\n<li>Si la pregunta N\u00ba1 es positiva, \u00bfest\u00e1s feliz del trabajo que tienes? \u00bfPara qui\u00e9n est\u00e1s trabajando?<\/li>\n<li>Desde que dejaste que Jes\u00fas sea tu Se\u00f1or y Salvador, \u00bfhan cambiado tus metas?<\/li>\n<li>\u00bfEst\u00e1s poniendo tus habilidades y dones al servicio de Dios? \u00bfO lo haces para ti mismo?<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto: San Marcos 1:16-20 El tema de hoy hace referencia a la opini\u00f3n que tiene Dios del trabajo. Comenzaremos con uno de los ejemplos m\u00e1s significativos que fue en base al llamamiento de Pedro (Lucas 5:1-11 y Mateo 4:18-20). Si leemos el relato veremos que Jes\u00fas llam\u00f3 a los pescadores para que le siguieran. Y en ese llamado su oficio ser\u00eda transformado en pos de las personas. En ese momento, Pedro tuvo una revelaci\u00f3n divina y entendi\u00f3 que Jes\u00fas no era un simple hombre, sino que era el enviado de Dios y sin dudarlo, dej\u00e1ndolo todo, le sigui\u00f3. 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