{"id":6082,"date":"2016-01-07T11:23:01","date_gmt":"2016-01-07T11:23:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/?p=6082"},"modified":"2016-01-07T11:24:24","modified_gmt":"2016-01-07T11:24:24","slug":"ministerio-capellania-internacional-la-victoria-sobre-la-falta-de-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/ministerio-capellania-internacional-la-victoria-sobre-la-falta-de-perdon\/","title":{"rendered":"LA VICTORIA SOBRE LA FALTA DE PERD\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><b>Mateo 18.21-35<\/b><\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Inmediatamente despu\u00e9s de ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos c\u00f3mo orar, el Se\u00f1or Jes\u00fas hizo una advertencia en cuanto a no dejar que la falta de perd\u00f3n se anide en el coraz\u00f3n. Dijo que quienes se niegan a perdonar a otros no ser\u00e1n perdonados por el Padre.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Los creyentes no pierden su salvaci\u00f3n cuando reh\u00fasan perdonar pero interrumpen su relaci\u00f3n con Dios. La actitud rencorosa estorba la confesi\u00f3n y el arrepentimiento. El Se\u00f1or no puede pasar por alto el pecado, y su Esp\u00edritu le har\u00e1 saber al creyente cuando exhibe una conducta pecaminosa, hasta que se ocupe de ella.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">El perd\u00f3n es un acto de la voluntad m\u00e1s que del coraz\u00f3n. Muchas veces, las personas no sienten que deben tener misericordia con quienes las han agraviado. Pero un esp\u00edritu rencoroso se convierte en una carga terrible. El Se\u00f1or sabe que el perd\u00f3n es lo mejor, aun cuando sea dif\u00edcil.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Usted no se encargar\u00e1 de un pecado hasta que lo vea como Dios lo ve. Por tanto, acepte toda la responsabilidad por su actitud, y reconozca que eso es una violaci\u00f3n de su Palabra. Acuda a la misericordia divina, y p\u00eddale a Dios que le d\u00e9 fuerzas para despojarse de la ira y el resentimiento. Como parte de su decisi\u00f3n de avanzar en la gracia, cultive el h\u00e1bito de orar por quienes le hirieron. Y si el Se\u00f1or lo impulsa a hacerlo, busque el perd\u00f3n de esas personas por su actitud pecaminosa.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Un esp\u00edritu de amargura y resentimiento no corresponde con lo que somos en Cristo. Ni tampoco es saludable andar con una actitud de enfado. Por eso es tan importante perdonar. Decida verse libre de su carga; el Se\u00f1or prometi\u00f3 hacernos libres si le entregamos nuestros pecados (Jn 8.36).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 18.21-35 Inmediatamente despu\u00e9s de ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos c\u00f3mo orar, el Se\u00f1or Jes\u00fas hizo una advertencia en cuanto a no dejar que la falta de perd\u00f3n se anide en el coraz\u00f3n. Dijo que quienes se niegan a perdonar a otros no ser\u00e1n perdonados por el Padre. Los creyentes no pierden su salvaci\u00f3n cuando reh\u00fasan perdonar pero interrumpen su relaci\u00f3n con Dios. La actitud rencorosa estorba la confesi\u00f3n y el arrepentimiento. El Se\u00f1or no puede pasar por alto el pecado, y su Esp\u00edritu le har\u00e1 saber al creyente cuando exhibe una conducta pecaminosa, hasta que se ocupe de ella. El&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6082","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6082"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6082"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6082\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6084,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6082\/revisions\/6084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}