{"id":6585,"date":"2016-07-06T23:51:33","date_gmt":"2016-07-06T21:51:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/?p=6585"},"modified":"2016-07-07T00:07:48","modified_gmt":"2016-07-06T22:07:48","slug":"ministerio-cappellania-internacional-la-crueldad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ministeriocapellania.org\/capellania\/ministerio-cappellania-internacional-la-crueldad\/","title":{"rendered":"La crueldad"},"content":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>Cuando pensamos en un hombre cruel, generalmente se nos viene la imagen de un hombre golpeando a otro con sonrisa despiadada, mientras la v\u00edctima clama por clemencia sin ning\u00fan \u00e9xito. Este es solo un lado de la cuesti\u00f3n. Hay otras formas de crueldad m\u00e1s sutiles, las cuales con la ayuda de Dios, vamos a ver en esta clase.<\/p>\n<ol>\n<li>La persona cruel, \u201cpasa de largo\u201d<\/li>\n<\/ol>\n<p>Nuestra pasividad, nuestra insensibilidad, constituyen sin lugar a dudas una forma cruel de relacionarnos con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del buen samaritano, en Lucas 10:25-37, ilustra esta verdad.<\/p>\n<p>Veamos:<\/p>\n<ol>\n<li>a) Una necesidad (Lucas 10:30): Un hombre qued\u00f3 tendido a la orilla del camino gravemente herido, luego de ser asaltado. Lo primero que debemos hacer es aprender a reconocer las necesidades que nos rodean. Las preguntas ser\u00edan: \u00bfEstamos lo suficientemente \u201cdespiertos\u201d para percibir las necesidades del pr\u00f3jimo? \u00bfEstamos sensibles para darles el valor que se merecen? La misericordia es precisamente \u201cponer el coraz\u00f3n en la miseria del otro\u201d, en su necesidad. Es intentar sentir lo que el otro siente y no solamente sentir compasi\u00f3n, sino tambi\u00e9n hacer algo por ello. Es ponerme en su lugar y llorar con los que lloran (Romanos 12:15).<\/li>\n<\/ol>\n<p>La persona cruel vive ensimismado, no ve m\u00e1s all\u00e1 de sus necesidades, pues para ella solo las suyas son importantes. \u00bfEsto no ser\u00eda ego\u00edsmo? Sin dudas que s\u00ed, pero \u00bfqui\u00e9n puede decir que el ego\u00edsmo no puede llegar a ser cruel y despiadado?<\/p>\n<ol>\n<li>b) La actitud del \u201creligioso\u201d (Lucas 10:31-32): Un sacerdote y un levita vieron a aquel hombre herido, y a pesar de ser religiosos de la \u00e9poca, pasaron de largo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfPuede ocurrir esto en nuestro presente? \u00bfPodemos salir de la iglesia con la Biblia bajo el brazo, mientras cantamos coritos y al ver a alguien necesitado, seguir nuestro camino?<\/p>\n<p>Usamos aqu\u00ed el t\u00e9rmino \u201creligioso\u201d en un sentido despectivo, hablando de aquella actitud de profesar ciertos principios, pero no vivirlos en la vida cotidiana. Es s\u00f3lo una apariencia de piedad, una fachada. Veamos contrariamente c\u00f3mo Santiago utiliza esta misma palabra en el Libro de Santiago 1:27, pero en un sentido completamente diferente.<\/p>\n<ol>\n<li>c)\u00a0\u00a0 El misericordioso (Lucas 10:33-35): Se detuvo y se acerc\u00f3 al hombre necesitado \u00a1Gloria a Dios! No dijo: \u201cCon mis problemas, me alcanza y me sobra\u201d sino que ensanch\u00f3 su coraz\u00f3n, se decidi\u00f3 a dar.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Y no solo eso, sino que tambi\u00e9n vend\u00f3 sus heridas. \u00bfCu\u00e1ntos hay en nuestros d\u00edas que necesitan una palabra de amor, de consuelo, porque est\u00e1n heridos y golpeados por la vida, y no encuentran quien se detenga para ayudarle?<\/p>\n<p>Luego, lo puso en su cabalgadura, es decir que us\u00f3 de su tiempo, se hizo cargo en ayudarle,<\/p>\n<p>aunque ello le ocasionase molestias y esfuerzo. Y lo llev\u00f3 al mes\u00f3n y cuid\u00f3 de \u00e9l. Y \u00bfqu\u00e9 mejor lugar para traer a los heridos de hoy, que traerlos a la iglesia? Un lugar seguro para curarles y cuidarles.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, sac\u00f3 dos denarios y los dio al mesonero. Este era el equivalente a dos d\u00edas de trabajo. Pero no le import\u00f3 gastarlos. De igual manera, nuestro dinero tambi\u00e9n debe ser consagrado a Dios para bendecir.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>La persona cruel, no perdona<\/li>\n<\/ol>\n<p>Encontramos esta verdad en la par\u00e1bola de los dos deudores. Leamos Mateo 18:23-35. No perdonar a nuestro pr\u00f3jimo es un acto de injusticia delante de Dios, y crueldad. Cuando perdonamos a una persona que nos ha ofendido, m\u00e1s all\u00e1 que el otro valore la actitud, lo estamos bendiciendo liber\u00e1ndolo de una deuda, y manifest\u00e1ndole nuestro amor. En cambio, cuando no perdonamos, mantenemos una actitud agresiva, donde al otro no lo aceptamos y le brindamos solo resentimientos y\u00a0exigencias. No le dejamos estar en paz, siempre estamos remarc\u00e1ndole que nos debe algo. \u00bfNo crees que esto sea un acto de crueldad? Sin embargo, alguno dir\u00e1: \u201cPero no sabes lo que me ha hecho, cu\u00e1n grande es la ofensa\u201d. Para ello ya hemos le\u00eddo la par\u00e1bola de los dos deudores. Solo Dios por su naturaleza santa, tiene derecho para cobrarse de nosotros toda la alt\u00edsima deuda que ten\u00edamos para con \u00c9l, pero sin embargo nos la ha perdonado toda por medio de Jesucristo \u00bfNo perdonaremos nosotros a nuestro pr\u00f3jimo?<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>La persona cruel disfruta con el mal de su pr\u00f3jimo<\/li>\n<\/ol>\n<p>Nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas experiment\u00f3 por s\u00ed mismo la crueldad de aquellos hombres que disfrutaban contemplando sus padecimientos.<\/p>\n<p>El alegrarnos cuando otro se equivoca o fracasa en algo, y a\u00fan m\u00e1s, el desear que fracase y no alcance sus objetivos, son se\u00f1ales de un coraz\u00f3n cruel, receloso y envidioso. En el libro de Abd\u00edas se presenta un cuadro de los problemas entre hermanos a trav\u00e9s de los \u201cNo debiste\u201d. Veamos como un coraz\u00f3n cruel en acci\u00f3n puede llegar, de manera progresiva, a las m\u00e1s terribles consecuencias. El texto ser\u00e1<\/p>\n<p>Abd\u00edas 1:12-14:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cNo debiste t\u00fa haber estado mirado en el d\u00eda de tu hermano, en el d\u00eda de su infortunio\u201d. El pecado<\/li>\n<\/ul>\n<p>aqu\u00ed tiene que ver con esa curiosidad morbosa, o a\u00fan simplemente el ser espectadores insensibles del mal ajeno.<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cNo debiste haberte alegrado de los hijos de Jud\u00e1 en el d\u00eda que se perdieron\u201d. Un paso m\u00e1s en la crueldad, en este caso hay alegr\u00eda porque al otro le va mal.<\/li>\n<li>\u201cNi debiste haberte jactado en el d\u00eda de su angustia\u201d. Habla de un esp\u00edritu revanchista, competitivo, que no s\u00f3lo se alegra porque al otro le va mal, sino que adem\u00e1s se jacta de ser mejor que aquel, al cual condena y critica sin piedad.<\/li>\n<li>\u201cNo debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo&#8230; ni haber echado mano a sus bienes en el d\u00eda de su calamidad\u201d. A esta altura se procura ya sacar ventaja concreta del mal ajeno. Puede ser escalar posiciones, robar amistades, robar prestigio, o como en este caso, quitarle sus bienes, o sacarle alguna ventaja econ\u00f3mica.<\/li>\n<li>\u201cTampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen\u201d. Es el triste final de esta historia: Homicidio. Se le quita la vida. Se cumple la Palabra en 1Juan 3.15:\u201cTodo aquel que aborrece a su hermano es homicida\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<ol start=\"4\">\n<li>La persona cruel se hace da\u00f1o a s\u00ed misma\u00a0Tal como tratamos a nuestro pr\u00f3jimo, nos tratamos a nosotros mismos. Proverbios 11:17 dice: \u201cA su alma hace bien el hombre misericordioso, mas el cruel se atormenta a s\u00ed mismo\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si no aceptamos el amor y el perd\u00f3n de Dios, si rechazamos lo que \u00c9l dice acerca de nosotros, comenzaremos a atormentarnos a nosotros mismos con culpas, reproches y complejos. Hay quienes se llegan a causar da\u00f1o f\u00edsico contra s\u00ed mismos, por no recibir la misericordia de Dios. Para el Se\u00f1or es tan grave que seamos crueles con nosotros mismos, como que lo seamos con nuestro pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo dijo: \u201cNi a\u00fan yo me juzgo a m\u00ed mismo&#8230; pero el que me juzga es el Se\u00f1or\u201d (1Co. 4:3-4). A los dem\u00e1s digamos: \u201c\u00a1Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!\u00bb (Fil. 4:13).<\/p>\n<p>Otras manifestaciones de la crueldad:<\/p>\n<ul>\n<li>Insensibilidad frente a la pobreza (Pr 14:21 \/ 22:9)<\/li>\n<li>Insensibilidad para con los enfermos (Marcos 1:41)<\/li>\n<li>Crueldad para con los animales (Pr. 12:10).<\/li>\n<li>Crueldad con los discapacitados (Lev. 19:14).<\/li>\n<li>Crueldad en el maltrato verbal (Pr. 12:18).<\/li>\n<li>Crueldad en el maltrato f\u00edsico (Salmo 22:12-18).<\/li>\n<\/ul>\n<p>CONCLUSI\u00d3N:<\/p>\n<p>Hemos visto diferentes aspectos de la crueldad. Todos en nuestro viejo hombre llevamos actitudes crueles que quieren manifestarse hoy. Oremos arrepentidos y \u00a1habr\u00e1 victoria!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N Cuando pensamos en un hombre cruel, generalmente se nos viene la imagen de un hombre golpeando a otro con sonrisa despiadada, mientras la v\u00edctima clama por clemencia sin ning\u00fan \u00e9xito. Este es solo un lado de la cuesti\u00f3n. Hay otras formas de crueldad m\u00e1s sutiles, las cuales con la ayuda de Dios, vamos a ver en esta clase. La persona cruel, \u201cpasa de largo\u201d Nuestra pasividad, nuestra insensibilidad, constituyen sin lugar a dudas una forma cruel de relacionarnos con el pr\u00f3jimo. La par\u00e1bola del buen samaritano, en Lucas 10:25-37, ilustra esta verdad. 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